
The two most important days in your life are the day you are born and the day you find out why. –Mark TwainLeo esta frase y me pregunto si realmente nos damos cuenta del segundo día. Durante los años de adolescencia es muy común que cada que nos pasa algo que nos afecta o que nos hace sentir mal, (sobre todo en aquellos que tendemos al drama) nos cuestionamos ¿porqué fué que nacimos? ¿Para qué teníamos que vivir? Oooohh si yo les contaraaaaa... pero no lo haré. No lo haré porque no creo que hacer esa pregunta a tí mismo en una forma negativa lleve a nada bueno. Sin embargo, el hecho de buscar un significado a nuestra existencia es algo que debe hacerse. Sobre todo cuando estamos decidiendo el camino de la adultez.
Pienso en un exalumno que acaba de fallecer hace muy poco bajo circunstancias accidentales y me hace reflexionar. Desde temprana edad, este niño estaba muy seguro de lo que quería ser y lo que quería hacer con su vida y en su tiempo. A la gente con creencias religiosas nos gusta decir que Dios decidió llevárselo antes. Estoy de acuerdo. El propósito de su vida no era tal vez cumplir sus sueños, sino llevar a otros a reflexionar sobre los suyos.
No pretendo tener conocimiento del porqué pasan tragedias como ésta. La pérdida de la vida de este joven es sin duda inconsolable para aquellos que eran cercanos a él. Sin embargo, estos sucesos que te sorprenden y acongojan te hacen revisar y evaluar la vida que llevas y si realmente estás aprovechando el tiempo y vida que tienes.
Pregúntate a ti mismo: ¿He hecho lo que quiero hacer? ¿Soy feliz ahora? ¿Existe algo que puedo cambiar dentro de mí o a mi alrededor que me ayude a ser mejor y me traiga felicidad?
Ahora bien, les pongo mi punto de vista sobre la felicidad. La felicidad, creo yo, no es estar contento TODO el tiempo. Creo que la felicidad es el colectivo de momentos en la vida que te satisfacen, que llenan tu corazón de buenos sentimientos y buena voluntad y que a la larga te hacen una persona completa, con emociones balanceadas y con la confianza propia para tomar decisiones en tu vida; y para poder llegar a esto tenemos que haber pasado ya por momentos de duda, tanto de tí mismo como de tu propósito en la vida o simplemente en la razón de tu existencia.
Entonces, recuerden la frase de Mark Twain y traten de darse cuenta del segundo día más importante de sus vidas. En retrospectiva, el mío sucedió cuando me di cuenta de que mi trabajo como maestra me hace más feliz de lo que cualquier profesión hubiera logrado y además me permite dejar huella en aquellos que están dispuestos a escucharme. Aaahhh y bueeenooo, me permite tener "hijos postizos" por si acaso no llego a tener propios jeje.
Si leyeron todo esto, gracias por su tiempo y como dicen en el rancho de mi(s) querido(s) Sr.(es) Green....
Don't forget to be Awesome!
Saluditos,
Pily ;)